Prueba: chaqueta Bering Kingston


La chaqueta de cuero forma parte de los básicos del guardarropa de un motero. Existen centenares de modelos, pero no todos son iguales. Hace ya dos meses que me pongo todos los días la Bering Kingston, una chaqueta de cuero de aspecto sobrio, bien tallada, adaptable a diferentes condiciones climáticas y muy protectora. Paso a explicaros por qué esta chaqueta me parece una prenda indispensable para vuestro equipamiento.

Bering Kingston: Una chaqueta de cuero para todo el año

De julio a septiembre, la Bering Kingston me acompañó constantemente, ya hiciera calor, frío, viento o lluvia. Lo menos que puede decirse es que se adaptó a todas las situaciones.

Su forro interior desmontable de poliamida y poliéster con aluminio térmico le permite hacer frente a las temperaturas más frescas. Hasta los 5 °C, aísla totalmente del frío. El forro se engancha mediante una cremallera y unos broches de presión en el puño. Bering ha pensado incluso en utilizar broches de colores para evitar torsiones en los brazos al reinstalarlo. ¡Excelente idea!

Cuando suben las temperaturas, el forro se puede quitar fácilmente, y un sistema de aberturas en los hombros, por delante, y en los omóplatos, por detrás, permite disfrutar de un flujo de aire muy refrescante. Esta tecnología, bautizada como ADS (Adjusting Dynamic System), os permitirá ajustar manualmente las aberturas delanteras y traseras para regular la ventilación. Funciona de manera impecable, aunque las aberturas de la parte trasera haya que ajustarlas antes de ponerse la chaqueta. El interior de la chaqueta está constituido por un tejido transpirable 100 % poliéster.

Por la noche, resulta muy discreta en la penumbra. Tan solo dos pequeñas bandas reflectantes en la parte delantera os permitirán ser mínimamente vistos. Al menos para mí gusto, no es suficiente.

Corte Bodyfit, ajustado a vuestra morfología

Con mi metro 75 y mis 75 kilos, elegí el modelo L. Es algo amplio, pero me permite llevar un jersey grueso por debajo sin restarme movilidad al conducir. Las zonas smoke (con elástico) situadas a la altura de los omóplatos permiten conservar una gran libertad de movimiento en los brazos, mientras que la cintura, por su parte, está bastante ajustada.

Como observaréis en las fotos de arriba, Bering indica que la talla L es apta para una altura de entre 176 y 182 cm, y un contorno de pecho de entre 108 y 112 cm. Para elegir la talla correcta, hay una guía disponible aquí.

Algo que me gustó enseguida de la Bering Kingston es que cubre realmente la zona lumbar. Esto resulta muy cómodo, especialmente cuando se lleva con unos simples vaqueros. Si a eso añadimos los ajustes de velcro de las caderas, la sujeción a la cintura perfecta.

El corte de la chaqueta en los antebrazos permite ponerse fácilmente un par de guantes racing para cubrir bien el brazo en su conjunto. El forro acolchado a la altura del cuello permite no solo aislar el cuerpo de la intemperie, sino también evitar cualquier molestia relacionada con los rozamientos.

Toda una armadura de cuero para afrontar los impactos y la intemperie

Gracias a su cuero de vaca grueso y sus protecciones bien ubicadas, la Kingston tiene certificación CE de nivel 1. Uno se siente muy seguro llevando sobre sus hombros estos 3,4 kg (incluidos el forro, el protector de espalda y las demás protecciones). La marca especifica que la chaqueta es eficaz para proteger de las laceraciones y la abrasión, así como para reducir la gravedad de las contusiones y fracturas en caso de impacto contra el suelo.

Dispone de protecciones Safe Tech desmontables en codos y hombros. Bering nos ofrece incluso un protector de espalda con certificación. Su ubicación permite albergar igualmente un D3O de talla T7, pero la protección que ofrecen los 43 cm de altura del protector de espalda incluido es más que correcta.

Gracias a la tecnología AC3 Performance (Aqua, Cold, Crash & Confort), también está pensada para resistir mínimamente a la lluvia, a un nivel muy digno para una chaqueta de cuero. Durante mi prueba, por ejemplo, me tocó sufrir una lluvia torrencial durante más de dos horas. Es cierto que el interior de los bolsillos estaba calado, ya que los cierres no son impermeables, pero me mantuve seco, salvo a la altura del cuello y de las mangas, por donde llegó a colarse agua.

Para una mayor protección, la Bering dispone de una unión con pantalón de tipo YBS ancha para poder adaptarla a un pantalón de la misma marca.

La Bering Kingston en resumen

De esta prueba, me quedo con la sobriedad del cuero negro, junto con algún que otro detalle acertado, como el gran logotipo en la espalda y las mangas. Me encantó su protección contra el frío y la lluvia, pese a que no está destinada únicamente al periodo invernal, con sus aberturas en la parte delantera y trasera. Por último, su nivel de protección permite conducir todos los días con la máxima confianza.

Corte4.75
Comodidad4.5
Protección5
Aislamiento4.5
Funcionalidad4.25
Acabados5

Mi opinión: Un artículo imprescindible para los amantes del cuero

La Bering Kingston, adaptada a todas las estaciones gracias a su forro de aluminio térmico y sus ventilaciones de cremallera, dejará satisfechos a los amantes de las chaquetas de cuero. Resulta difícil encontrarle el mínimo defecto: sobria, acabados perfectos, buen aislamiento, abundantes bolsillos, etc. ¡Probarla es quererla!
4.65

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meuhsli

Meuhsli (bloggero #EnjoyTheRide Francia): creador en 2013 del blog La poignée dans l'angle, monté sobre mi primera moto hace más de 10 años. Pasé de una 50cm³ a un otra de gran cubitaje. Hoy voy en una S1000R tanto para el día a día como para los paseos del domingo, solo o de a dos. Enjoy the Ride!