Prueba: Casco Shark EVO ONE


El termómetro se comporta como un yoyó últimamente. Es la ocasión perfecta para equiparse con el casco Shark EVO ONE, un modular de estilo GT que gustará a quienes no consiguen decidirse entre un jet y un integral. Tras varias decenas de kilómetros de asfalto equipado con este Shark de termoplástico inyectado, paso a comentaros sus virtudes y sus defectos.

Unboxing del casco Shark EVO ONE

Antes de daros mi opinión, os invito a descubrir el vídeo de presentación del casco Shark EVO ONE realizado por la marca francesa. Os ayudará a comprender mejor el funcionamiento del sistema modular.

Una mentonera aerodinámica y compacta…

El sistema de apertura de la mentonera me sedujo tanto como me decepcionó. Comencemos por los aspectos positivos.

Podemos pasar del modo integral al modo jet (y viceversa) sin preocuparnos de la pantalla. Los sistemas «Auto-up» y «Auto-down» permiten el desbloqueo simultáneo de la pantalla y de la mentonera al pasar de integral a jet. Reconozco que es impresionante.

En modo jet, la mentonera se integra realmente bien en las líneas del casco. Su perfil compacto hace que no ocupe demasiado espacio. Aunque no lo he probado a gran velocidad con esta configuración, su alineación aerodinámica contrasta con la de los cascos modulares cuya mentonera se queda en lo alto de la cabeza, con la consiguiente resistencia al viento.

Aun así, mi impresión general sobre el mecanismo quedó empañada por algunos defectos lo suficientemente insoportables como para que los comparta con vosotros.

… pero un mecanismo poco intuitivo

Para abrir la mentonera, el movimiento resulta inhabitual y en absoluto intuitivo. En el primer intento, incluso pensé que no funcionaba. Tuve que insistir varias veces antes de caer en la cuenta de que tenía que empujar la mentonera hacia delante para iniciar la rotación. Al principio, me costó horrores comprenderlo. De manera natural, intentaba levantar la mentonera hacia arriba.

Una vez superada la fase de cambio al modo jet, tocaba volver a la configuración integral. El bloqueo de la mentonera al bajarla es realmente complicado. Hay que forzar mucho para asegurarse de que está bien bloqueada, y no hay ningún sonido que nos indique que lo hemos logrado. Uno debe trastear bastante (demasiado, diría yo) para bloquear el sistema y poder conducir con la máxima seguridad. Al manipularlo, tenía incluso la impresión de que podía romperse con cualquier movimiento demasiado brusco. No es algo muy tranquilizador que digamos para un casco que pretende ocupar la gama alta.

En el momento en el que escribo este artículo, ya he llevado el casco unas cincuenta veces. Es solo ahora cuando empiezo a sentirme cómodo con la apertura, hasta el punto de abrir el casco mientras conduzco. ¡Y no es tan sencillo! El cierre, en cambio, me sigue resultando difícil. De ahí mi decepción.

El casco Shark EVO ONE: ¿Un peso pesado?

Con sus 1650 gramos, el casco Shark EVO ONE está dentro de lo habitual para un modular en cuanto a peso. Personalmente, sí que sentí esos gramos de más… ya que estoy acostumbrado a la ligereza de mi Spartan (1290 g, es decir, 360 g de diferencia).

En configuración jet, se siente un ligero tirón de las cervicales hacia atrás. El peso de la mentonera está ahí, pero se olvida en cuanto empezamos a conducir. ¡Qué gozada, poder disfrutar del aire fresco, sobre todo en pleno mes de julio!

Como tengo por costumbre, probé una talla M, y me sorprendió la estrechez del casco, sobre todo a la altura de las carrilleras. Las espumas interiores, de fibra de bambú, permiten una colocación cómoda, pero sí que os aconsejaría que cogieseis una talla por encima. Si ya conocéis la marca Shark y os gusta tener un casco bien ajustado, pensad en probar una talla superior. En el peor de los casos, nada os impide devolver gratis vuestra compra a Motoblouz 😉

Opciones para simplificaros la vida

El casco Shark EVO ONE ofrece un montón de opciones tan prácticas como indispensables: visor solar integrado, pantalla antirrayado montada, hueco para las gafas, Pinlock Max Vision (incluido), cierre de anilla micrométrica… Pero lo que de verdad me gustó fue la protección que aporta el sistema de barbillera antirremolinos, que se abre y se cierra fácilmente mediante un sistema imantado.

La ventilación es correcta, con 2 aberturas en lo alto de la cabeza y otra a la altura de la boca. Al conducir con la mentonera levantada, en cambio, apenas se siente la necesidad de ventilación dentro del casco.

El aislamiento sonoro también resulta aceptable, sobre todo gracias al bloqueo de la pantalla mediante el sistema «Autoseal». Garantiza un nivel de ruido menos elevado, pero muestra sus límites a gran velocidad. Existe una ubicación prevista para instalar un Sharktooth®, el intercomunicador de la marca.

¡Por último, que sepáis que el casco tiene una garantía de 5 años!

Peso3.5
Ergonomía3
Comodidad interior4.75
Ventilación3.75
Silencio4
Acabados3.5

Mi opinión: Un modular de ergonomía cuestionable

El casco Shark EVO ONE es un casco modular compacto que combina rendimiento aerodinámico con comodidad. La manipulación de la apertura y el cierre de la mentonera requiere un mínimo de práctica hasta que se le pilla el tranquillo. Mención aparte merece la gestión de la pantalla, que se adapta a todas las configuraciones, así como su ingeniosa barbillera antirremolinos.
3.75

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meuhsli

Meuhsli (bloggero #EnjoyTheRide Francia): creador en 2013 del blog La poignée dans l'angle, monté sobre mi primera moto hace más de 10 años. Pasé de una 50cm³ a un otra de gran cubitaje. Hoy voy en una S1000R tanto para el día a día como para los paseos del domingo, solo o de a dos. Enjoy the Ride!