Prueba: guantes calefactables VQuattro Vulcan 17


Revisados y corregidos. La última versión de los guantes calefactables VQuattro parece haber ganado en fiabilidad y eficacia. Siempre dispuesto a todos los sacrificios que sean necesarios, probé los VQuattro Vulcan 17, lo nuevo en gama alta de la marca francesa, aprovechando el frío y la humedad de este duro invierno. Alerta spoiler: ¡Sigo teniendo todos mis dedos!

¿Existe algo más maravilloso que el amanecer de una bella mañana de invierno? Pues, la verdad, no sabría deciros… En ese tipo de situaciones, lo que de verdad suele preocuparme es el frío que va congelando mis dedos centímetro a centímetro. Sí, ¿qué pasa? Soy de esos que siempre tienen las manos heladas, incluso en verano. En invierno, directamente pasan por todos los tonos violetas imaginables, como si pertenecieran a un difunto. Dicho de otra forma, soy el candidato ideal para probar unos guantes calefactables. Así pues, recibí esta nueva versión de la gama alta calefactable de VQuattro como si del Santo Grial se tratase.

Una evolución esperada

Efectivamente, los guantes calefactables VQuattro Vulcan 17 han evolucionado esta temporada (de ahí el «17» en el nombre del producto). La marca francesa habla de mejoras en cuanto a la fiabilidad. Es cierto que las primeras generaciones de guantes calefactables de VQuattro acumulaban bastantes problemas técnicos. Pero la marca adoptó las medidas necesarias y, en las últimas temporadas, han mejorado considerablemente.

Para la evolución de los Vulcan, dicen haber trabajado en el montaje de los componentes, así como en los conectores internos. Tampoco es que los haya desmenuzado, pero, después de utilizarlos casi a diario durante algo más de un mes, poco puedo añadir al respecto. A no ser que tiréis de ellos como unos salvajes, aguantarán bastante bien el ajetreo diario. Por ejemplo, para desconectar las baterías, lo ideal es sujetar directamente las clavijas. Son lo suficientemente anchas como para poder manipularlas cómodamente. No tiréis de los cables o de la batería. ¡Ya sé que parece de sentido común, pero nunca está de más recordarlo!

¡Calientan bastante, mucho o muchísimo!

Vayamos al meollo de la cuestión: ¿qué tal calientan los VQuattro Vulcan 17? Si, como yo, no estáis acostumbrados de este tipo de equipamiento, lo vais a flipar. Imaginaos: en lo que habéis tardado en abrir vuestro antirrobo congelado, vuestras manos ya están frías como témpanos. Una presión de al menos tres segundos sobre el interruptor y el piloto rojo se ilumina. El aumento de temperatura es instantáneo: bastarán unos segundos para que sintáis el dorso de vuestras manos y vuestros dedos (pulgares incluidos) nadar en un suave calor. ¡Es una experiencia casi orgásmica!

Conduciendo, es genial, y no exagero. En ocasiones, ya había disfrutado de los beneficios de los puños calefactables en mi moto, pero aquí subimos claramente un escalón en cuanto a comodidad. Con los puños calefactables, vuestras manos se convierten en el escenario de una cruenta batalla entre el frío, que ataca con todas sus fuerzas el dorso de la mano, y el calor, que cuece vuestras palmas (pero no así vuestros dedos…). Con los guantes calefactables, el frío directamente no existe. ¡Dicho esto, si tenéis puños calefactables, podréis acumular ambos en posición «eco» para preservar vuestras baterías!

En el sistema Smartheat Evo de VQuattro, existen tres niveles de calor, representados por los diferentes colores de la retroiluminación del interruptor:

  • Rojo, para calentar a 70 °C
  • Naranja, para calentar a 55 °C
  • Verde, para calentar a 45 °C

Puede parecer excesivo, pero no es ni más ni menos que lo que hace falta para atenuar la sensación térmica provocada por el viento.

Aprobados a -5 °C

Las condiciones más extremas a las que tuve que enfrentarme con los VQuattro Vulcan Evo fueron 2 horas por carretera con una temperatura externa de entre -2 y -5 °C, equivalente a una sensación térmica de -28 °C a 90 km/h. ¡Ahora comprendéis por qué pican tanto los dedos! En aquella ocasión, con la posición roja, fui como un señor, sinceramente. La comodidad era impresionante. ¡De hecho, si estáis bien equipados contra el frío, conduciréis tan a gusto como si fuera primavera! Tan a gusto iba yo que, al final, me sorprendió la nieve y tuve que dar media vuelta 🙂 En definitiva, la posición roja se adapta perfectamente a temperaturas por debajo de los 0 °C. Su límite es la vida útil de la batería, ya que, como podréis imaginar, es así como se gasta más rápido. Calculad aproximadamente 1 hora y 45 minutos, sabiendo que, en mi caso, una de las dos baterías aguanta 20 minutos más que la otra.

La posición naranja mantiene las manos bien calientes con temperaturas entre 0 y 5 °C, y aguanta más de 3 horas según mi experiencia (con más de media hora de diferencia entre ambas baterías). Para las temperaturas más altas, queda la posición verde, que es la que más batería ahorra, ya que aguanta como mínimo 4 horas. Lo malo es que el tiempo de carga es algo largo: unas 4 horas aproximadamente. No os dará tiempo de cargarlas por completo mientras paráis para comer, por ejemplo.

¡Hasta cuatro horas de autonomía!

Si teníais pensado viajar este invierno y buscáis un tiempo de calentamiento de más de 4 horas, VQuattro propone un cargador de mechero por unos 15 euros. Tan solo tendréis que conectarlo a vuestra montura, pasar los cables por vuestras mangas y conectarlos a los guantes. En ese caso, el límite será la batería de vuestra moto, pero, mientras no dejéis de conducir, no debería de haber ningún problema. Eso no impide disfrutar de vez en cuando de la movilidad que ofrecen las baterías.

Un diseño a la altura de un guante de invierno de gama alta

Sin un aislamiento correcto, el calentamiento pierde buena parte su interés (¡esto parece el anuncio de una estufa de pellets!). Cuando uno lleva los guantes, enseguida se da cuenta de que VQuattro ha estudiado seriamente la cuestión en sus Vulcan 17. Para empezar, el grosor del aislante (Primaloft, un valor seguro) es el de unos buenos guantes invierno. Pero, sobre todo, es en el diseño general de los guantes donde sale a relucir la experiencia de la marca: el puño es largo, y está provisto de un elástico textil en la entrada, provisto a su vez de un cordón de cierre elástico muy bien pensado. Todo ello impide la entrada de aire fresco y de agua en caso de lluvia. Una vez las baterías agotadas, el enfriamiento es sensiblemente más lento que con mis mejores guantes invierno. En definitiva: ¡un material excelente!

Como buenos guantes de invierno y de piel que son, la ergonomía de los VQuattro Vulcan 17 deja un poco que desear. Los movimientos resultan más bien torpes, pese a estar fabricados con cuero de cabra, famoso por su flexibilidad. Nada fuera de lo común para su categoría. También es cierto que la cosa mejorará con el tiempo, ya que, poco a poco, se irán haciendo a vuestras manos.

En el «día a día», los VQuattro Vulcan 17 resultan muy agradables

Vuelvo al sistema de cierre del puño, que merece la ovación del público por su eficacia. Al poneros los guantes, tan solo tendréis que tirar del cordón hasta obtener la tensión deseada. Para aflojarlos, tirad del tope del cordón mientras apretáis. Es pan comido. El único reproche (estético) que le haría es que el cordón sobresale al conducir, tieso como una antena. ¡Si elegí unos guantes con batería, no era para que la gente piense que me paseo con un repetidor 4G en cada mano! El velcro de la muñeca, más habitual, garantiza por su parte la sujeción del guante en caso de caída. No lo apretéis demasiado para no cortar la circulación de la sangre. Los dos sistemas se manipulan fácilmente pese al grosor de los guantes: está muy bien pensado.

Bajo la lluvia, mis impresiones también fueron buenas. Al menos durante la primera hora… Los VQuattro Vulcan 17 terminan por mojarse en el dorso de la mano cuando llueve muy de seguido, y la humedad se extiende por capilaridad. En mi caso, nunca ha afectado a la electrónica del guante. Para secar el cuero mojado, podéis lanzar un ciclo de calentamiento, pero no deja de ser bastante lento.
Aprovecho también para hablaros de la eficacia de las escobillas de neopreno presentes en ambos índices: eliminan eficazmente las gotas de lluvia de la pantalla.

Las baterías: fácilmente accesibles y en absoluto molestas

El compartimento de las baterías se encuentra en el puño de los VQuattro Vulcan 17, por el lado de la palma. Hay un bolsillito con cierre de velcro previsto para protegerlas. Su apertura está facilitada por una lengüeta. La batería crea un pequeño bulto que en absoluto resulta molesto. Incluso los 85 gramos de esta batería de 5 x 5 centímetros resultan imperceptibles a la hora de conducir. El interruptor flexible e impermeable tiene la apariencia de un simple logotipo. En resumen, todo está muy bien integrado.

He probado para vosotros el índice recubierto de cuero táctil: ningún problema, funciona bien, pero perderéis algo de precisión jugando al Candy Crush…

Unos guantes con certificación CE: ¡como debe ser!

En materia de protección, los guantes calefactables gozan de la certificación CE. Viendo el grosor de los distintos refuerzos, uno se siente bastante protegido. Especialmente en la palma, donde existe un relleno, una inserción semirrígida y un doble espesor de cuero. Se agradece, teniendo en cuenta que se trata de la zona más expuesta en caso de caída (todos echamos las manos hacia delante de manera natural. Es un acto reflejo).

Gracias a Moniteur Hors des Clous, que conoció los guantes calefactables VQuattro Quantum, un modelo de la anterior generación, y con quien charlé largo y tendido sobre la cuestión.

Aislamiento térmico4.5
Calentamiento5
Impermeabilidad3
Funcionalidad5
Seguridad4.5
Acabados5

Mi opinión: Calentamiento real y controlado

Un par de guantes calefactables como los VQuattro Vulcan 17 cambian por completo las sensaciones invernales en moto. Llegar al trabajo con las manos calientes o darse una vuelta sin sufrir el martirio del frío es todo un placer. Su precio es elevado, pero está a la altura de la eficacia del sistema de calefacción, el diseño y los acabados. Es una lástima que se mojen en cuanto llueve algo más de la cuenta, porque prácticamente rozan la perfección.
4.5
Tags V Quattro

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Loïc

Loïc (bloggero #EnjoyTheRide Francia) Bloggero y testeador de productos Motoblouz. Soy el extraterrestre que espera impaciente la lluvia para poner a prueba la impermeabilidad de una chaqueta o un par de guantes. Fan incondicional de rutas sinuosas, la moto es para mí un medio de evasión y un medio de transporte.