El primer viaje en moto suele empezar bastante antes de girar la llave. Elegir carreteras, decidir qué llevas, preparar la moto… y descubrir que esa maleta que parecía enorme se llena bastante antes de lo previsto.
No hace falta planificar cada kilómetro, pero sí solucionar algunas cosas antes de salir de viaje en moto. Especialmente si es la primera vez que vas a pasar varios días lejos de casa.
1. Planifica la ruta, pero no demasiado
Tener claro dónde vas a dormir y cuántos kilómetros quieres recorrer cada día evita bastantes problemas.
Ahora bien, no conviertas el GPS en un jefe.
Para un primer viaje en moto, es mejor calcular etapas realistas y dejar tiempo para parar, comer tranquilamente o desviarte por una carretera que no estaba prevista.
Comprueba también gasolineras si vas a circular por zonas poco pobladas, posibles cierres de carreteras y la previsión meteorológica. Y descarga el mapa offline por si en algún momento desaparece la cobertura.
El objetivo no debería ser hacer el máximo número de kilómetros, sino llegar al final del día con ganas de volver a subirte a la moto al siguiente.
2. Revisa la moto antes de marcharte
Una pequeña avería a veinte kilómetros de casa es una molestia. A cientos de kilómetros puede convertirse en un problema bastante mayor.
Antes de salir revisa presión y estado de los neumáticos, frenos, niveles, luces, batería y transmisión. Si tu moto utiliza cadena, comprueba también tensión y lubricación.
Ten en cuenta además que vas a circular cargado. Consulta las recomendaciones del fabricante para viajar con equipaje —especialmente presiones y, cuando corresponda, ajustes de suspensión— en lugar de utilizar una cifra genérica.
Y si se acerca una revisión periódica, suele tener más sentido hacerla antes del viaje que apurarla hasta la vuelta.
3. Con el equipaje, menos suele ser más
Viajar ligero no consiste en dejar en casa lo importante, sino en decidir qué vas a usar de verdad.
La ropa ocupa menos si eliges prendas que puedas combinar y repetir. En cambio, hay cosas que cuesta justificar dejar fuera: impermeable, documentación, cargadores o alguna herramienta básica.
Tan importante como cuánto llevas es cómo colocas el equipaje en la moto. Reparte el peso entre ambos lados, intenta situar lo más pesado relativamente bajo y asegúrate de que ninguna correa pueda acercarse a la rueda, la cadena o el escape.
Las alforjas textiles pueden ser una alternativa muy versátil para viajar, pero deben fijarse correctamente a la moto.
Si todavía estás preparando el sistema de carga, en Motoblouz.es puedes encontrar maletas, top case, bolsas de asiento, alforjas y bolsas de depósito compatibles con distintos tipos de moto. Actualmente la tienda también dispone de accesorios de viaje como kits antipinchazos y soportes para smartphone.
4. Equípate pensando en algo más que la previsión
Que al salir de casa haya 28 grados no significa que los tengas ocho horas después.
En un viaje puedes encontrarte lluvia, viento, frío en un puerto de montaña o mucho más calor del esperado. Por eso suele funcionar mejor vestirse por capas que confiar todo a una única prenda.
Una chaqueta ventilada o con membrana, una capa térmica compacta y un impermeable pueden darte bastante margen sin llenar las maletas.
Si tu equipación habitual no es resistente al agua, un traje de lluvia ocupa poco y puede salvarte una jornada entera.
5. Revisa documentación, seguro y asistencia
Este apartado no ocupa espacio en las maletas, pero puede complicarte bastante el viaje si lo olvidas.
Antes de salir comprueba que tienes permiso de conducción, documentación de la moto, seguro e ITV cuando corresponda, además de los datos de contacto de tu asistencia en carretera.
Si vas a cruzar fronteras, revisa con tiempo qué documentación exige cada país y si tu seguro ofrece la cobertura que necesitas fuera de España.
Lleva también alguna alternativa al teléfono móvil: una copia de los datos importantes, una tarjeta adicional y algo de efectivo pueden resultar útiles cuando la cobertura falla o el establecimiento donde has parado no acepta tarjeta.
Tu primer viaje no tiene que salir perfecto
De hecho, probablemente no salga exactamente como lo habías imaginado.
Cambiarás alguna ruta, llevarás algo que no utilizarás en toda la semana y al segundo día ya sabrás qué objeto jamás volverá a ocupar espacio en una maleta.
Y ahí está parte de la gracia.
Prepara bien la moto, lleva un equipaje razonable, utiliza equipamiento que te permita adaptarte al tiempo y deja algo de espacio para improvisar.
Si todavía estás montando tu equipo para viajar, puedes echar un vistazo en Motoblouz.es a las opciones de equipaje, equipamiento touring, impermeables, navegación y accesorios de emergencia disponibles para moto. No necesitas llevártelo todo: necesitas aquello que tenga sentido para tu viaje.
Después solo queda una cosa.
Arrancar.
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