Prueba: Botas Bering X-Tourer


El refrán del día: con zapato muy justo, no anda nadie a gusto. Avisados estáis. Y ahora, examinemos este par de botas Bering X-TOURER con certificación CE-EPI.

¿Qué andamos buscando?

Bering: todo el mundo conoce esta marca francesa. Yo la conozco sobre todo por sus chaquetas, de las que me gusta su corte y sus acabados. Hoy voy a probar un par de botas de moto para carretera. De ahí su nombre: X-TOURER. Sobre el papel, Bering nos promete unas botas con certificación CE-EPI cómodas, impermeables y transpirables. Veamos si es cierto.

Primeras impresiones

Una vez fuera de la caja, su peso es de lo más normal. Están fabricadas con piel sintética y otros materiales (véase la ficha técnica en el sitio web), lo cual facilitará su limpieza. El refuerzo de caucho para el cambio está cosido a la bota. Es bastante grueso, así que no os haréis daño, aunque tenéis una caja de cambios dura. Sus inserciones de tejido de tipo Cordura ocupan lugares estratégicos para ofrecer mayor flexibilidad. Cuenta con refuerzos de tobillo a ambos lados. Descubro una mala colocación en los de la parte interior: están demasiado atrás, y no cubren lo suficiente el maléolo.

La primera vez que os pongáis unas botas Bering X-TOURER, tendréis que forzar un poco. Las veces siguientes, en cambio, os resultarán de lo más cómodas. Al principio son algo rígidas, especialmente en el pliegue de la parte superior del pie, lo cual provoca una ligera molestia. Treinta minutos caminando con ellas serán suficientes para que se hagan a vuestro pie.

Se cierran mediante una cremallera y una solapa con velcro: lo típico. Cabe señalar la presencia de un elástico impermeable que evita la entrada de agua. La suela es de caucho. Parece resistente, y su textura granulosa hace presagiar un buen agarre al suelo. Toda la bota en sí parece estar hecha para durar varias decenas de miles de kilómetros.

¿Cómo tallan las botas Bering X-TOURER?

Habitualmente, calzo un 43 (44 con la célebre marca deportiva del «Swoosh»). Estas botas BERING tienen el tallaje justo: el 43 me queda perfecto. Si tenéis los pies sensibles, o precisamente para ajustarlas, podréis cambiar la plantilla que viene incluida por otra que sea algo más gruesa y cómoda.

En comparación con unas botas racing, estas aprietan algo menos a la altura del pie y del tobillo. En cambio, me hubiera gustado que estas botas supuestamente touring ofrecieran un mayor margen de ajuste en los velcros a la altura de la pantorrilla. Personalmente, me gusta meter el pantalón por dentro de las botas.

Los acabados

A decir verdad, quedé decepcionado al examinar las botas Bering X-TOURER en detalle. Algunos aspectos de los acabados no me parecieron a la altura de la reputación de la marca.

En las costuras interiores, en lugar de haber doblado los bordes de la espuma sobre sí mismos, los han dejado a la vista. Lo mismo sucede con la unión de dos piezas de cuero junto a la cremallera. También es cierto que no afecta en nada a la comodidad ni a las características de las botas, simplemente a la estética. Además, se trata de una parte que no se verá con las botas puestas.

De viaje con ellas

¡Subamos a nuestra montura favorita y #EnjoyTheRide! Poco importa vuestra posición de conducción (deportiva o GT), no sentiréis molestias en el tobillo o en los pliegues de los materiales. La precisión en el tacto de los mandos no es tan buena como con un par racing, pero resulta más que aceptable y requiere un pequeño tiempo de adaptación, como con cualquier cambio.

El agarre al suelo es muy bueno. Las botas Bering X-TOURER no resbalarán en superficies normales. Tampoco resbalarán sobre vuestras estriberas, tanto si son de metal como si son de caucho: su adherencia es excelente.

En marcha

Una de las principales bazas de esta bota anunciada como touring es su comodidad a la hora de caminar. En este sentido, las botas Bering X-TOURER son mucho más cómodas que unas botas de tipo racing. Pero también menos que un par de zapatillas para moto. Os seguirán allá donde vayáis, pero tampoco os peguéis una caminata con ellas, porque no dejan de tener sus limitaciones.

Luchando contra los elementos

Las botas Bering X-TOURER están certificadas por la marca como impermeables y transpirables. La ventaja de esta época del año a la hora de probar productos es lo cambiante que está el tiempo. Por encima de los 20 °C, no tendréis los pies empapados. No es que ventilen, pero consiguen expulsar el excedente de calor y humedad. Por debajo de los 10 °C, no tendréis sensación de frío, ya que protegen eficazmente contra el viento. Eso sí, poneos un par de calcetines más gruesos para mayor comodidad térmica.

En lo que respecta a la lluvia, las probé bajo un fino aguacero, y no tuve ningún problema. Pero quería estar realmente seguro, así que me vine arriba y metí el pie con la bota debajo la ducha. Mi veredicto es inapelable: son perfectamente impermeables. Viendo la cantidad y la potencia del agua que eché encima, puedo afirmar que vuestros pies permanecerán secos, aunque tengáis el resto del cuerpo empapado. En este sentido, os animo a leer el artículo sobre cómo elegir su equipamiento para la lluvia.

Protección6.5
Comodidad8
Acabados5
Impermeabilidad9.5
Estilo8

Mi opinión: Más impermeables que el piloto

Las botas Bering X-Tourer cumplen con su promesa y son perfectamente impermeables. Pese a alguna que otra pifia en determinados detalles del acabado interior, lucen un aspecto sobrio pero motero y, sobre todo, ofrecen una comodidad destacable. Si tuviera que decir algo sobre su relación calidad/precio, pienso que estas botas responden a lo que se espera de ellas, y por un precio moderado en comparación con otras.
7.4

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Thibaud

Amante de las motos de carretera de alta cilindrada y de las carreteras reviradas. La moto para mí es un pasatiempo, casi nunca la utilizo como vehículo utilitario, normalmente doy una vuelta con los amigos o con mi hijo.