Prueba: GPS para moto Garmin Zumo 345 LM


El GPS Garmin Zumo 345 LM es mi primer GPS autónomo específico para motos. Yo incluso diría «específico para motoristas», con funciones como la creación de itinerarios aleatorios en los que podrás determinar la intensidad de las curvas y las pendientes. Tenía bastantes ganas de probar por mí mismo el interés de este tipo de herramientas. Y más aún de compartir con vosotros mis primeras impresiones. ¡He de reconocer que me lo pasé en grande!

A mi GPS Garmin Zumo no le falta nada

Puede disfrutar del pack (lo encontraréis aquí) que incluye, además del GPS Garmin Zumo, algunos accesorios prácticos: una funda, un cargador de mechero y un soporte para coche. Pero la propia caja del GPS Garmin Zumo 345 LM contiene ya de por sí todo lo necesario para instalarlo en la moto. A saber, el soporte de manillar, una base de fijación para la carcasa del GPS, y el cable de alimentación de esta base, que va conectado a la batería.

No hubo sorpresas de ningún tipo: ¡todo estaba en su sitio y no faltaba ni un tornillo! El soporte del GPS se puede fijar directamente en el manillar o sobre las bridas de fijación de tu maneta de embrague o de freno. Por ahora, solo he probado la fijación clásica, directamente sobre el manillar. Tal vez la cambie más adelante. Sea cual fuere la instalación, el montaje resulta bastante sencillo y creo que al alcance de cualquier caja de herramientas.

Sí que hubo algo que no me agradó en el cable de alimentación que va conectado a la batería: se suministra sin los ojales que permiten hacerlo. ¡Tendréis que montarlos por vuestra cuenta! No es que sean excesivamente complicados de instalar, pero dudo mucho que tengáis ahora mismo alguno en la famosa caja de herramientas. Lo más seguro, entonces, es que os toque acercaros rápidamente a la tienda de bricolaje más cercana… Salvo que se os haya ocurrido ser tan «organizados» como yo, que ya tenía el depósito y la batería desmontados cuando me di cuenta. Digamos que esto complicó ligeramente las cosas…

Antes de las curvas, el montaje

Una vez resuelto este incidente, deberéis tirar el cable hasta el manillar, haciéndolo pasar por debajo el depósito, por ejemplo. Yo conseguí hacerlo, así que tampoco debe de ser tan difícil… Tened cuidado con la unidad de alimentación presente en el cable. Deberéis reservar un espacio donde colocarla. Tiene aproximadamente el tamaño de dos cajas de cerillas pequeñas apiladas.

Si estáis mejor preparados que yo, con algo menos de media hora tendréis suficiente para realizar el montaje con relativa facilidad. Y sin correr el riesgo de perderlo todo en los primeros kilómetros o de quemar vuestro circuito eléctrico…

Decidí colocar el soporte en la parte izquierda de mi manillar, justo al lado del embrague. Es allí donde efectúo mis controles más a menudo. Esto me permite echar un vistazo al GPS Garmin Zumo de vez en cuando sin tenerlo permanentemente en mi campo de visión. Lo más importante sigue siendo concentrarse en lo que sucede en la carretera. Las rótulas del soporte de manillar y la base de soporte, así como el sistema de brazos que las une, permiten ajustar a la perfección la posición del GPS. ¿Todo en orden? ¡Entonces, adelante!

¿Qué tal lo de las curvas?

Ahora voy… Dejad que termine de comprobar por tercera vez si he montado bien todo y si mi moto arranca. ¡No olvidéis que soy un chico «organizado»!

Antes de lanzarme a vivir nuevas aventuras y descubrir las carreteras ignotas que nos rodean, actualizo el GPS Garmin Zumo 345 LM y sus mapas gracias al programa Garmin Express. Lleva un poco de tiempo, pero prefiero eso a terminar perdido en una carretera que ya no existe. Aprovecho para instalar Garmin Base Camp, que permite, entre otras cosas, planificar rutas para luego transferirlas al GPS.

Ya que estoy, aprovecho también para emparejar por Bluetooth mi teléfono y mi intercomunicador. De este modo, podré disfrutar de las indicaciones y alertas, aunque lleve un fondo musical. Desde un pequeño y práctico menú en un lado de la pantalla, puedo gestionar mi música y mi teléfono (estando parado, por supuesto). Otra opción es pasar directamente por las aplicaciones correspondientes, lo cual permite disfrutar de una visualización en pantalla completa. También observo una ubicación para tarjeta de memoria MicroSD. Eso está muy bien para aumentar la capacidad de almacenamiento del dispositivo.

Explorando carreteras el GPS

Exploro un poco los diferentes menús, los ajustes… La navegación me parece bastante simple e intuitiva. Consigo hacer lo que quiero razonablemente deprisa.  En cuanto al cálculo de rutas, no faltan las funciones clásicas de cualquier GPS, como los itinerarios «Distancia más corta» o «Tiempo más corto».

También encontramos el modo «Garmin Adventurous Routing» o «Ruta Aventura», una de las funciones más interesantes de este GPS Garmin Zumo. ¡Gracias a ella, se abrirán ante ti las rutas de la aventura! La configuración de este «modo de la felicidad» ofrece tres niveles posibles (desactivado, medio o elevado) para tres opciones: preferir curvas, preferir pendientes y evitar carreteras principales.

En un principio, el número de parámetros me pareció bastante limitado… Luego me di cuenta de que, jugando con estos elementos y combinándolos con otra aplicación presente en el menú, «Round Trip» (itinerario de ida y vuelta), las posibilidades de rutas siempre diferentes son inmensas.

Siguiendo con mi exploración de los distintos menús, encontré una función de gestión del carburante con una alerta configurable. Muy práctica cuando no se tiene indicador de gasolina. También hay un seguimiento del mantenimiento de la moto bastante completo. Y, por último, la posibilidad de gestionar los sensores de presión de los neumáticos. En definitiva, por lo que he podido ver en otros GPS, este Garmin ofrece bastantes opciones, sin que falte ninguna de las que uno espera siempre.

Veamos. Intercomunicador, música, actualizaciones, descubrimiento de los menús, ajustes… Todo está listo. ¡Ha llegado el momento de hablar de las curvas!

¡Ya casi estamos!

¡Por fin llegan las curvas! Bueno, casi. Un poco más de paciencia…o, como dice el refranero, «despacito y buena letra». Y es que ese es uno de los defectos del GPS Garmin Zumo: se toma las cosas con demasiada calma.

Al principio, cuando lo encendáis, deberéis esperar unos treinta segundos hasta que aparezca la pantalla principal. A continuación, cuando elijáis el modo «Garmin Adventurous Routing» y ajustéis todas las opciones al máximo, la creación del itinerario llevará varios minutos. De la misma forma, para la aplicación «Round Trip» combinada con el modo aventura, harán falta entre 6 y 7 minutos para crear una ruta. Todo requiere un poco de paciencia, pero tampoco es para morirse… En cambio, donde sí resulta algo más molesto es a la hora de recalcular una ruta sobre la marcha. El tiempo de espera es excesivo antes de poder obtener una nueva indicación. Este sería en realidad el único defecto del GPS Garmin Zumo. No resulta decisivo, pero a veces fastidia bastante.

Todas esas curvas tan cerca de mi garaje…

Ahora sí, por fin voy a poder responder a la llamada de la carretera. Para mi primera utilización, he decidido recurrir a la aplicación «Round Trip». Por supuesto, he configurado el modo aventura al máximo en las tres opciones.

«Round Trip» me permite elegir un recorrido circular a partir del lugar en el que me encuentro. Su tamaño se determina en función de la distancia o de la duración. Puestos a hacer las cosas bien, a disfrutar de un bonito paseo y, sobre todo, de uno de los últimos días soleados antes del invierno, mi recorrido será de 3 horas. La aplicación me propone un trayecto de 150 kilómetros. Ya de por sí, es una información que dice bastante sobre el tipo de trayecto. Las velocidades medias serán bajas. ¡Mejor! Eso quiere decir que habrá curvas… Y, yo, cuando me ponen curvas por delante, soy un motero feliz.

¡Os aseguro no quedé decepcionado! Jamás pensé que los alrededores de Le Mans escondían tantas carreteritas sinuosas. Obviamente, la adherencia en algunas de ellas dejaba bastante que desear y otras estaban bastante sucias, como sucede en tantas carreteras rurales francesas… Pero eran, al fin y al cabo, carreteras que me hicieron sonreír de oreja a oreja, sin ni tan siquiera tener que apurar los límites de velocidad. Todo fue a pedir de boca. Lo que también me encantó fue tener esa agradable sensación de redescubrir mi región circulando por carreteras que nunca antes había utilizado.

Aunque también es un modo perfecto para hacer turismo por lugares desconocidos. Dejándose simplemente guiar por todas esas carreteras, abandonándose al azar de la generación de rutas… La guinda sobre el pastel fueron las alertas de seguridad sobre la llegada de una curva peligrosa, un paso a nivel, una zona de cruce de animales, etc. Todas ellas contribuyen a que uno se sienta un poco más seguro: ¡me pareció genial!

Elige tu propia aventura

Confiar en el azar es una fórmula perfecta para conocer gente y descubrir cosas interesantes. Pero también hay veces en las que apetece seguir una ruta precisa, en las que nos invaden unas ganas irrefrenables de decidir, una necesidad primaria de controlar nuestro trayecto… También es posible. Con el GPS Garmin Zumo, podréis satisfacer vuestras ansias de control.

Garmin Base Camp, la solución propuesta por Garmin para crear rutas propias, no me pareció ni sencilla ni intuitiva. Por suerte, podréis utilizar cualquier aplicación que permita exportar un archivo .gpx (el formato de las fichas de itinerario GPS). Personalmente, yo utilicé la aplicación NousMotards, que me parece muy fácil para trazar itinerarios precisos.

Tenía guardados en un cajón los trazados de dos especiales del Rally de la Sarthe de 2015, con sus correspondientes enlaces. Ya había hecho una parte con un amigo este mismo año, y guardaba muy buenos recuerdos de aquella experiencia. Era, pues, un banco de pruebas ideal para asegurarme de pasar exactamente por las mismas carreteras que las de la competición, lo cual requería indicar muchos «puntos de paso». Un total de 90 kilómetros para 1 h 45, cuya preparación me llevó bastante tiempo… Pero una vez terminado y transferido a los 2 gigas de memoria disponibles en el GPS, tenía una pepita de oro al alcance de mis dedos. Justo ahí, tras una pantalla táctil perfectamente funcional, con o sin guantes, por cierto.

Reconocí todos los «puntos de paso» durante la conducción, y me di cuenta de que los recorridos de rally por carretera son mucho más exigentes que mis clases semanales de poni… Pero, en definitiva, al final de esos 90 kilómetros, puedo decir que tuve unas indicaciones irreprochables. ¡Y no os podéis hacer una idea de lo que disfruté!

Bueno, y como GPS, ¿qué tal es?

Porque, claro, su función principal no es otra sino esa. Si dejamos a un lado la parte lúdica del modo aventura, la calidad de las indicaciones visuales o de voz y la claridad de la información de navegación mostrada son elementos importantes para no tener la mente completamente acaparada por la navegación.

En este sentido, el GPS Garmin Zumo sale muy bien parado. No ofrece nada revolucionario, pero todo lo necesario para una navegación sin percances está ahí y funciona bien. Podréis completar sus mapas con bastante información sobre lugares de interés, gasolineras, cajeros automáticos, hipermercados… Las posibilidades son inmensas. Me gustó particularmente el asistente de vía de circulación activo, que divide la pantalla en dos partes. Al aproximaros a un cambio de dirección cuando estéis siguiendo una ruta, aparecerá una simulación detallada de la carretera, con la vía que debéis seguir resaltada en color.

Las indicaciones de voz son también un punto fuerte del GPS Garmin Zumo, ya que utilizan la función «Garmin Real Directions». Además de leer en voz alta los nombres de las calles, esta función utiliza también los monumentos, los edificios y los semáforos para precisar sus indicaciones. Salvo sus pequeñas demoras puntuales a la hora de recalcular rutas, no se le puede reprochar nada en términos de navegación.

Facilidad de instalación6.8
Facilidad de uso9
Navegación8
Interés del modo «Aventura»9.5
Conectividad8.8
Rendimiento del cálculo de rutas5.6

Mi opinión: Muy completo, pero un poco lento en ocasiones

Por un precio razonable, el GPS Garmin Zumo 345 LM será un excelente compañero de fatigas para moteros aventureros y no tan aventureros, una vez superada la lentitud inicial. Por 299 € en su versión sin accesorios, pero con los mapas de por vida, y 349,90 € añadiendo sus 3 accesorios (funda de protección, soporte para coche y cargador de mechero de 12 V), la gama básica de Garmin te ofrece una solución de navegación completa, práctica y provista de bastantes funciones útiles. Nos quedamos sobre todo con la conexión Bluetooth, la gestión de llamadas y de música, la función Aventura, que funciona a la perfección, la pantalla luminosa táctil de lo más reactiva, la base alimentada, incluida de serie y que pone fin a los problemas de autonomía, y una utilización sencilla e intuitiva. No obstante, cabe reprocharle una lentitud en ocasiones excesiva, que constituye el único defecto realmente destacable del dispositivo.
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Tags Carretera

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Emeric74

Joven profesor de autoescuela y futuro instructor de motociclismo, conduzco desde hace unos veinte años. Soy un apasionado de la moto y siempre le he dado mucha improtancia al equipamiento, a su utilidad, su lado práctico, su eficacia en términos de protección, su tecnicidad y la calidad de fabricación. A día de hoy me considero muy afortunado al formar parte de los redactores de #EnjoyTheRide y poder comaprtir mi opinión sobre los productos que probaré. ¡Buen viaje! #RideSafe #MotoGpAddict